domingo, agosto 14, 2016

LAS DICTADURAS VIGENTES AL SUR DEL RIO GRANDE.

LAS DICTADURAS VIGENTES AL SUR DEL RIO GRANDE.

IVÁN ORÉ CHÁVEZ
El 1962 Roberto Conquest escribió su libro “El Último Imperio” denunciando el Imperialismo Soviético y su etnocidio cultural contra las nacionalidades  dominadas bajo la preponderancia de la Rusia comunista.
Para esta época la marea ideológica consistía en imputar la exclusividad del etnocidio a las “metrópolis capitalistas”, es decir las potencias llamadas occidentales: USA y el gran garrote contra nosotros los Andinos, el Reino Unido de Gran Bretaña y sus masacres saqueadoras contra más de la decima parte del globo,  la Bélgica y sus mutilaciones de los pequeños hijos de esclavos africanos en el Congo para alimentar la fortuna cauchera de su sensiblemente refinado rey europeo.
Robert Conquest vas más allá de este debate trillado de buenos y malos, y decide desenmascarar a la otra hija de Babilonia que estaba pasando inadvertida, nos referimos a la Rusia soviética. Su merito es decir la verdad faltante en un mundo donde la gente se polariza, endiosan a un bando para demonizar al otro. Denuncia el imperialismo soviético, probando que el poder ruso comunista utilizaba los nacionalismos con el objeto de fortalecer el poder soviético, para después tratar de disolver y finiquitar el sentimiento nacional.
La coyuntura de Robert Conquest no es sino una constante histórica en un mundo donde cuanto más cambian las cosas más siguen igual. En la antigua Grecia se peleaban Atenienses demócratas contra Espartanos oligárquicos, no había buenos ni malos, ambos eran simplemente poderes que chocaban entre si y tenían sus propios imperios (uno marítimo y otro terrestre). Fue Tucidides quien pinta esta situación sin tanto tinte ideológico ni partidario.
Robert Conquest se libera de los candados ideológicos vigentes y nos muestra las cosas tal cual son: un imperio soviético con base étnica rusa dominada por una secta política comunista que es tan o peor de despiadada que sus rivales capitalistas con los demás grupos étnico nacionales que se resisten a ser instrumentalizados por ella. Por lo tanto existen en el mundo de la Guerra Fría  dos poderes: El Occidental bloque imperialista Anglo-USA bandera del capitalismo democrático liberal enfrentado al imperio soviético ruso organizado en democracias populares con miras a la dictadura del proletariado. Al igual que la época de Tucidides no se trata de buenos y malos: son dos poderes que crecen a tal grado que chocan entre si y terminan enfrentándose para conseguir la supremacía, y en su intento aplastan los demás grupos, Estados y naciones pequeñas, grandes o medianas, que se interponen en el camino a su supremacía de aspiración   universal.
Siempre ha sido así, lo extraño es que no lo queremos ver de esa manera  y ellos hacen que termínennos siendo influenciado por uno u otro bando, impidiéndonos ver todo el panorama completo, justificando a uno de los opresores.
Robert Conquest no muestra como los rusos soviéticos acostumbraban ejecutar a los líderes nacionales que buscaban independizar o al menos volver menos dependientes a sus pueblos, nos habla de Faisulla Khodzhayev (Fayzullo Xojayev), primer ministro del Soviet de Uzbekistán, que en la víspera del juicio, en marzo de 1938, confesó entre otras cosas: “Trazamos los planes económicos de tal manera de tuviéramos menos algodón porque  esta cosecha industrial más que cualquier otra vinculaba el Uzbekistán a la Unión soviética; además, planeamos desarrollar la agricultura de Uzbekistán de tal ,manera que se ampliara el cultivo de granos …. A fin de no depender del grano ruso; finalmente, habíamos planeado desarrollar la industria; la construcción de carreteras, etc., de tal manera que… fuéramos mas independientes de lo que habíamos sido antes”. El 15 de marzo de 1938, Faisulla Khodzhayev fue ejecutado.
Es en el tratamiento de la “cuestión nacional” que el post estalinismo no varió en nada las técnicas de terror del fallecido zar rojo. Los rusos comunistas llegaron a los extremos de sacrificar manadas enteras para obligar a las nacionalidades nómadas ganaderas a sedentarizarse en sus modernas ciudades soviéticas. recién aquí podemos entender la negativa de J. C. Mariategui ha calcar en Perú la ideología soviética que inspiraba el trato a las nacionalidades.
Atenienses demócratas versus espartanos oligárquicos; estadounidenses capitalistas demo liberales contra rusos comunistas demo populistas, nuestra situación actual medio siglo después no ha variado mucho. En la América del centro y sur, seguimos considerándonos libres por pertenecer a una “democracia” obviando que una casta oligárquica en Perú de menos de 2 mil personas escoge los candidatos cada cinco años, que esta casta domina más de la mitad del mercado e banca, seguros, AFPs , energía, minas y medios de comunicación.
Criticamos a Venezuela, Bolivia y Ecuador por el hecho de ser gobernados por una

DICTADURA POLÍTICA CONSISTE EN UNA CÚPULA QUE CONTROLA EL PODER ESTATAL (EJECUTIVO, CONGRESO, JUECES, ELECCIONES) y que usa como ARMA EL MIEDO Y LA SUMISIÓN.
Pero no queremos ver y vedamos el  percatarnos que estamos dominados por una DICTADURA ECONÓMICA que CONSISTE EN UNA CÚPULA QUE CONTROLA EL PODER ECONÓMICO (BANCA, SEGUROS, AFPs, MINAS, PRENSA) usando como ARMA la IGNORANCIA Y POBREZA.
No cabe duda que mientras más cambian las cosas más siguen igual.


Lima, 15 de agosto de 2016.