miércoles, enero 09, 2008

EL CLUB NACIONAL


EL CLUB NACIONAL


(Extraído del Libro “De invasores a oligarcas” Autor: Herminio Parra Rivera. Publicación subvencionada por el ahora Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica – CONCYTEC. Lima 1989, páginas 139-144)

[página 139]La incapacidad de las viejas castas virreinales para consolidar la República, el enriquecimiento casi violento de los inmigrantes europeos que llegaron como pulperos, el caudillismo de nuestros inicios republicanos y los consolidados de la Independencia desembocan en una unánime conclusión: la República resultó tan encomendera como la Colonia. Sin mitos, sin fe, sin esperanza.
De este desconsuelo, sucedió entre 1821 y 1855, los inmigrantes europeos obtuvieron los mejores resultados. Crecieron. Para defender sus negocios, se organizaron. Según Manuel Atanasio Fuentes, el 10 de Julio de 1835 fundan el "Salón de Comercio"; en 1844 organizan la "Biblioteca Inglesa", y el 10 de Setiembre de 1848, de la unión de ambas, establecen la "Bolsa Inglesa".

LOS “GRANDES HOMBRES”
Esto incentivó el falso " nacionalismo " de las, más conservadoras castas familiares. El temor á verse desplazados las hizo reorganizarse. Y, en defensa de la "Soberanía Nacional", establecen en Lima el 19 de Octubre de 1855 el Club Nacional.
Su primer local estuvo en los altos del Portal de San Agustín, en la esquina con la calle de Lártiga. Donde hoy funciona la Superintendencia de Bancos.
De aquél pasó al que, en un principio, albergó al Club de la Unión. En 1891 se instaló en la calle de Espaderos, en el Jirón de la Unión, en los altos de una manzana que fue propiedad de José de la Riva Agüero y Osma. Finalmente,en 1029, se estableció en su actual local de la Plaza San Martín, sobre los viejos cimientos de la casona que perteneció a los Silva Santisteban.
De entre sus primeros socios se formó una "Junta Calificadora" que hasta hoy funciona. Este organismo exigiría a los nuevos asociados: [página 140] fortuna material y económica, "pureza de sangre" y títulos de nobleza; es decir, buena reputación, como lo establece el artículo 3 de sus estatutos.
El mismo Víctor Andrés Belaúnde, socio del Club desde 1907, en mérito a sus servicios prestados a la familia Moreyra confirma este hecho: "El Club era muy escrupuloso para elegir a su Junta Directiva, y, sobre, todo, su Junta Calificadora para la admisión de nuevos miembros recluidos entre profesionales, hombres de negocios, profesores universitarios y escritores que, abandonando las pintorescas calles de Lima virreinal, hoy habitan en mansiones suntuosas de las urbanizaciones aristocráticas de San Isidro, San Felipe, San Antonio y Monterrico.
Desde sus orígenes, la acción de la Junta Calificadora ha sido trascendental en la vida del Club. Un estudio de cualesquiera de sus miembros, así, lo confirma. Escojamos, por ejemplo, a algunos de sus primeros presidentes y otros consocios, Gaspar de la Puente y Querejarsú, primer Presidente del Club, entre 1855 y 1864. Poderoso hacendado costeño y Alcalde de Lima, en 1871. Se dedico a la administración de los bienes heredados de sus antepasados y a las tareas de beneficencia. Fue nieto de Gaspar Ramírez de Laredo, caballero de la Orden de Santiago. Otro de sus abuelos fue Fermín Francisco de Carbajal y Vargas Caballero, Grande de España y Correo Mayor perpetuo de las Indias.
José Antonio Barrenechea, segundo presidente del Club entre 1858 y 1863 fue hijo de un sobreviviente de Chacabuco y Maipú. Este capitán se caso con Carmen Morales García de la Plata, descendiente, según dicen, de familias señoriales, de Bélgica y Escocia. Barrenechea fue el discípulo más brillante de Bartolomé Herrera. Fundador de la Compañía de Seguros Mutuos sobre la vida, el 4 de Octubre de 1867, con un capital de 2'821,641 soles. Decano del Colegio de Abogados, entre 1869 y 1871. Juez de Primera Instancia en Lima en 1854. Ministro de Relaciones Exteriores en 1859 y 1861,
Finalmente, abuelo de nuestros conocidos José Gálvez Barrenechea y Raúl Porras Barrenechea.
Ignacio de Osma, cuarto presidente del Club, entre 1875 y 1879, y luego entre 1890 y, 1892. Fue hijo de Gaspar Antonio de Osma y Tricio, y de Carolina Baquíjano y Carrillo de Córdova. Aquel fue Oidor de la Audiencia de Lima, en 1813, burócrata segundón; ésta fue familia de los Conde de Vista Florida y de los marqueses de Santa María de Poyan. Ignacio de Osma fue Prefecto de Lima y Ministro de Estado y, naturalmente, abuelo de José de la Riva Agüero y Osma,. Presidente del Consejo de Ministros en 1944.
Miceno Espantoso, sexto Presidente del Club, entre 1870 y 1874. Hijo de Manuel Espantoso y Avellán natural de Guayaquil y ex-pulsado de Ecuador en 1347 por motivos políticos, según se cree. Miceno Espantoso fue educado en París. En el Perú fue un prominente consignatario del guano, hombre de negocios y finanzas, y, como es [página 141]presumible, abuelo de Pedro Beltrán Espantoso.
Dionisio Derteano y Echenique, séptimo Presidente del Club, entre 1884 y 1886. Financista de destacada actividad en la banca limeña y propietario del más grande ingenio azucarero de la época, la hacienda Puente; en cayo interior circulaban monedas y billetes propios a los que daban, aún fuera de sus dominios, curso legal y valor expeditivo.
Enrique Barreda y Osma, noveno Presidente del Club, entre 1890 y 1898. Sobrino de Manuel Aguilar, precursor de la Independencia, y sacrificado en el Cuzco. Fue nieto de Gaspar Antonio de Osma y Tricio Caballero de la Flor de Lys de Francia, y Oidor de la Audiencia de Lima, en 1813. Enrique Barreda estuvo dedicado al comercio. Fue Senador y Presidente del Senado.
Uno de los socios fundadores del Club Nacional sería Manuel Justo Pardo y de Lavalle, primer Presidente civil del Perú en 1872, Nieto de Manuel Pardo Rivadeneira y de Mariana Aliaga y Borda. Aquel fue un funcionario de segunda línea que llego al Perú en 1774, como regente de la Real Audiencia del Cusco, ésta fue heredada del Marquesado de "Fuente Hermosa" y del fundo "Hualcará" de Cañete, que heredó, a su vez, de Gerónimo de Aliaga, conquistador que llegó con Pizarro.
En 1876, entre los dueños del "Banco del Perú" y también del "Ferrocarril de Eten", podemos observar a los siguientes socios del Club: José Antonio García y García, Aurelio García y García, Manuel Yrigoyen, Dionisio Derteano, Cándame y Cía., José María Várela, Delgado hermanos e hijos, José Canero [Canevaro], José Unanue, Felipe Barreda y Osma, Miceno Espantoso y Emilio Althaus,
Pasado el tiempo, los hijos de los socios del Club Nacional utilizaron el Club de la Unión para establecer vínculos familiares con los inmigrantes extranjeros. Las castas reafirmaron y continuaron en el uso tradicional del poder. Llegado 1980, nada raro es ver a los representantes de estos nuevos clanes familiares como accionistas de futuras instituciones bancarias. Este es el caso del proyectado "Banco del Pacífico", donde podemos observar a los siguientes socios del Club.
NOMBRE AÑO DE ADMISIÓN AL CLUB
Santiago Gerbellini Isola 1947
Guillermo Picasso Peralta 194S
Alfonso Peschiera Carrillo 1948
Fernando de Lavalle Vargas 1948
José Valle Skinner 1955
Carlos Mariotti Cattanco 1958
Víctor Montori Alfaro 1962
Ezio Biaggio Alvarez 1975
Patricio de Almenara 1977
Del miedo al desarrollo del inmigrante extranjero se pasó a la [página 142] unidad con éste. Encomendero y bodeguero se juntaron para dar origen a nuevas instituciones balearias y financieras. Los capitales de éstas no generan industrias, como lo hace la burguesía en Europa. Se invierten para mantener, hasta hoy, el mismo movimiento económico del virreinato: la importación y la exportación.
La acción conservadoramente selectiva de la Junta Calificadora ha sido siempre la misma: buscar conservar la endeble unidad de terratenientes y comerciantes. Es un desatino del que no se escapan ni sus miembros más recientes. Como,- por ejemplo, aquellos que la conformaron entre 1977 y 1978; Santiago Acuña Rey, Leopoldo Callirgos Dave, José I. Chueca Mellet, Alberto Eguren Bresani, Eduardo Freundt Dalmau. Arturo Madueño Gonzáles, Salvador Noya Ferré, Fernando Ortiz de Zevallos Basadre, Nicolás de Piérola y Balta (ex-presidente del Comité Departamental de Elecciones de Lima),- Bernardo Rehder Remy, Eric Rey de Castro, Luis A. Sarmiento, Miguel Mujica Gallo, Armando Revoredo iglesias, Antonio Grana Garland, Felipe de Osma Porras y César E. Barrio.

DIPLOMÁTICOS Y PRESIDENTES
Según el artículo 20ffde sus estatutos, son socios honorarios del Club, los miembros .del cuerpo diplomático extranjero así como los Presidentes de la República que, obviamente, defiendan sus intereses,
Por esto, aparecen en su lista de socios natos: Manuel Cándano, Lizardo Montero, general Remigio Morales Bermúdez, Justiniano Borgoño, Augusto E, Leguía, José Pardo, Nicolás de Piérola, Guillermo G. Billinghurst, Eduardo López de Romana; Oscar R. Benavides, LUÍS M. Sánchez Cerro, Manuel Prado y Fernando Belaúnde Terry, este, admitido como socio en 1938, fue vicepresidente del Club durante su primer mandato. ¿Qué conclusiones podríamos obtener de la presencia de estos políticos en el desarrollo de nuestra República? Reclamaron al imperio de una democracia que no entendieron. El término "democracia" por ellos empleado, corresponde al estado demo-liberal-burgués que, aún hoy, parece no existir en nuestra República,
Este abismo entre lo real y lo espiritual hizo, igualmente, de nuestra democracia, una institución que nació decrépita, Lentamente, esta crisis va poniendo en peligro la estabilidad de la oligarquía de casta, así como de lo viejo y gastado de nuestro sistema político. Cuando éste ya no responde ni siquiera a sus intereses, inicia sus composturas, moderniza sus formas, pero no su espíritu. En esta escuela nos educaron los ilustres miembros del Club Nacional.

CUNA DEL CIVILISMO
Según consta en actas, los fundadores del Club lo fueron también del Partido Civilista, en mayo de 1871, José María Sancho Dávila, José Simón Tejeda, Francisco Rosas, José da la Riva Agüero y Sánchez Boquete, Jesús Elías, Antonio Arguedas, Juan F, Elizalde,[página 143] Juan Portal, Manuel Pardo, José Antonio de Lavalle, Ignacio de Osma, Miceno Espantoso, etc.
Víctor Andrés Belaúnde, al prologar un homenaje al Club en 1955, sostiene que "la mayor parte de sus miembros pertenecían al Partido Civil". En consecuencia, el civilismo es la manifestación política de la oligarquía de casta tradicional de poder.
Consecuente con las modernizaciones ocurridas, el civilismo también cambia de ropaje, algunas veces se unifica., pero siempre mantiene su esencia de casta. Al fin es un conjunto de grupos partidarios del caudillo o de la familia imperante. Un mosaico donde impera el sentimiento de casta, antes que el de clase. Por esto, constantemente se divide. En 1884, se convierte en el Partido Demócrata, de Piérola, del que es un gran admirador Fernando Belaúnde Terry. Luego se transforma en el Partido Liberal de los inicios del Partido Constitucional del general Andrés A. Cáceres; en el Democrático Reformista, de Leguía; en el Nacional Democrático, de José de la Riva Agüero y Osma; en la Unión Revolucionaria, de los "camisas negras' de Luis M. Sánchez Cerro y de Miguel Mujica Gallo; en el Popular Cristiano, de Bedoya Reyes; en el acciopopulismo, de Fernando Belaúnde Terry, y, naturalmente, se, infiltrará en el aprismo de Víctor Raúl Haya de la Torre. Aunque Víctor Andrés Belaúnde se equivocó al ubicar al civilismo en el tiempo, no dejaría de tener razón cuando, refiriéndose a él, sostiene: "El Partido Civil, que comenzó siendo una oligarquía económica e intelectual en los últimos años de Pardo y sobre todo con Leguía, quedaría reducido a una oligarquía económica, acabando por ser más tarde un cían familiar o un conjunto de "clanes familiares".

GUARDIANES DE TRADICIONES INSERVIBLES E INTELECTUALES INTRASCENDENTES
El Club Nacional ha sido el sustentador más grande de las "élites intelectuales" que ha tenido la oligarquía de casta peruana. A ellas pertenecieron Luis Fernán Cisneros. Ventura García Calderón, José de la Riva Agüero y Osma, Manuel Vicente Villarán, Luis Alayza Paz Soldán, Víctor Andrés Belaunde, Javier Prado y Ugarteche, Los la Jara, Raúl Ferrero Rebagliatti y Pedro Benvenüto Murrieta. Este gabinete de hombres notables condicionó, con su aporte, la opinión pública. Parece que sí. Operaron en el mismo sentido colonial, tradicional y religioso. No actuaron sobre la historia. Trabajaron con una historia vieja y desgastada. No revolucionaron nuestras conciencias. Olvidaron que el valor histórico de las ideas se mide en sus principios y en su acción diaria y constante, no comprendieron ni el auténtico liberalismo burgués. Se convirtieron en "Clanes" de un mundo esencialmente virreinal, revestido del peor formalismo burgués. No fueron "élite". Por eso, en 1980, modernizaron el medieval modo de hacer y de ser jesuítico y lo oficializaron. Pese a su brillantez, su producción intelectual fue intrascendente. [Página 144]

CONCLUSIONES FINALES
¿Por qué es importante el estudio de una institución como el Club Nacional? Como ésta, existen muchas en el país. Aparecieron con la República, pero no la defendieron, consolidaron los intereses de las viejas castas virreinales que, hábilmente, sobrevivieron a las guerras de la Independencia. Mantuvieron el espíritu monacal de beatitud y sometimiento dogmático, que impide aún conocer nuestra verdadera esencia histórica y la impusieron a la opinión pública. Hoy, frente a esta imposición, estamos reaccionando por la acción del tiempo y no de la historia: estamos en la búsqueda de nosotros mismos. En el reencuentro con nuestro pasado, con lo que nos dejaron los encomenderos de la Conquista. Con todas estas supersticiones intelectualistas que nos impiden aún la forja de nuestra verdadera personalidad nacional e histórica. Es el replanteamiento total de nuestra historia.
Resumamos en sus aspectos más importantes las etapas establecidas por la oligarquía de casta, desde el 28 de Julio de 1821 hasta la fecha. Hay tres fases fundamentales que son típicas en nuestra evolución histórica:
a) La organización de la "República Aristocrática", comprendida entre 1821 y 1868, Tiempo en el que tienen mucho que ver el Club Nacional y el Club de la Unión.
b) La consolidación de la casta oligárquica con la aparición del civilismo como su organización política, en 1872.
c) La modernización del viejo estado virreinal de acuerdo a los intereses imperialistas, prácticamente, desde 1884 hasta nuestros días.
Desconocer las intimidades del Club Nacional significa continuar con las más desgastadas tradiciones que limitan nuestro espíritu a hacernos pensar en lo que nunca fuimos, y no en lo que debemos ser. Ubiquémonos en nuestra verdadera realidad histórica para, comprender hechos presentes e intuir acontecimientos futuros. Así, podríamos comprender la actividad de los nuevos intermediarios, pero siempre viejos socios del Club Nacional como:

NOMBRE AÑO DE ADMISIÓN AL CLUB
Oscar Trelles 1941
Manuel Ulloa Elías 1944
Fernando Schwalb López Aldana 1944
Manuel Moreyra Loredo 1963
Dionisio Romero Seminario 1972

Que nos basta con decir que la nación fue sorprendida. "Ni a ni a la mujer se le perdona la hora de descuido en que cualquier aventurero ha podido abusar de ellas por la fuerza".

3 comentarios:

Anónimo dijo...

FELICITO LA ACUSIOCIDAD CON LA QUE HAN ELABORADO ESTE I NFORME E INVESTIGACION,CON RAZON ESTE CLUB ES UNO DE LOS POCOS QUE NO PROMOCIONAN SU INSTITUCION A TRAVES DE LA CONFECCION DE UNA PAGINA WEB , Y ES QUE NO LES INTERESA RECLUTAR MAS SOCIOS ABIERTAMENTE, CON RAZON HACE UNOS MESES LLAME A ESTE CLUB PARA INFORMARME ACERCA DE LOS REQUISITOS PARA PODER ASOCIARME Y ME DIJERON QUE TENIA QUE SER HIJO O NIETO DE ALGUN SOCIO; CUANDO ES SABIDO QUE EN CUALQUIER CLUB LOS FAMILIARES DE LOS SOCIOS TIENEN PREFERENCIA EN TANTO AL COSTO DE LA MEMBRESIA, PERO IGUAL ESTA LIBRE LA POSTULACION PARA CUALQUIER PERSONA.

ERNESTO PERALTA PEREZ
DNI 09270968

Anónimo dijo...

Los requisitos son muchos, no cualquiera entra. aunque seas familia o desconocido te revisan todo, tu actividad, profesión, familia, antecedentes, solvencia para pagar y de donde salen tus recursos, si tienes escándalos no entras, además tienes que ser presentado por 10 socios, entre activos y honorarios.


Anónimo dijo...

Referente a lo que dijo el anónimo en el comentario anterior,es ilógico que pidan esos requisitos cuando sus miembros están llenos de escándalos y de dudosa procedencia sus fortunas,....es como querer entrar a cualquier club de "eisha",donde los que piden los requisitos si tuviesen que presentarlos ellos mismos no los aceptarían...ese es el Peru señores