domingo, junio 19, 2016

PPK Y LA REENTRONIZACIÓN DEL PODER OLIGÁRQUICO.

PPK Y LA REENTRONIZACIÓN DEL PODER OLIGÁRQUICO.
Iván Oré

Hemos sido testigos de la mejor estrategia de manipulación para un pueblo con escasa cultura política. Hemos visto como la oligarquía peruana logro ganar en primera vuelta colocándonos sus dos candidatos. También hemos presenciado como la oligarquía ha escogido a su candidato más afín, me refiero a PPK un miembro del Club Nacional con el número de membrecía 2470 desde 1981, año en que se dio el escándalo de la ley Kuczynski y del FOCOMI que beneficiaron a una parte de los mismos consocios de ese reservado CLUB..
Desde que ese miembro del Club Nacional con número de membrecía  0326 desde 1938 de nombre Fernando Belaunde dejo el poder en 1985, ningún oligarca del Club tomaba el control de la presidencia en el país, bueno al menos, directamente. Ya hemos expuesto como la oligarquía tiene un gabinete en la sombra, y otro a plena luz del sol. Lo que sucede es que el oscurantismo cultural del pueblo es tal, que no es capaz de divisar ni la fosforescencia, ni la oscuridad.

Ha sido fácil para el régimen oligárquico jugar con dos candidatos, el malo y el bueno, y acomodarlo al malo y el menos malo. Solo era aplicar algo de antropología a la muchedumbre. Una mezcla de fatalismo con resignación, sumándole la energía motivadora del odio y el temor. En los tiempos antiguos el gobernante tenía un poder casi omnímodo, por eso su única limitación era estar instalado sobre un anda. Se uso la idea de que era tan poderoso que su energía al contactar y juntarse con la tierra  daría lugar a todo un cataclismo que destruiría el reino. Por eso se esforzaban en tenerlo bien entretenido sobre el anda.
Esa mentalidad debe adaptarse para proseguir con el control social, la oligarquía elige los candidatos, nosotros sólo los escogemos, si no escogemos ninguno, el anda queda vacía y ello ocasionaría un gran cataclismo político, como si fuera cierto que los candidatos una vez presidentes gobernaran.
Lo que sigue ahora es el cierre del Congreso, para eso se  manipulará  la gente, así se domesticara a la opinión publica, se hará mediante el odio. Es sorprendente la cantidad de lisuras e insultos que aparecen en la redes contra los fujimoristas, no he encontrado casi nada contra PPK. El objetivo es satanizar el Congreso para así desconocer la voluntad popular que le dio al fujimorismo la mayoría parlamentaria. Para ello se asustara a los ciudadanos, se les tildara de “brutos”. Se dirá que el voto fujimorista es propio de personas con baja calidad educativa, lo cual claro esta es un argumento estereotipado, falso y antidemocrático. Así se descalifica frente a la “opinión pública” al elector y a su voto.
Pero no se hablara nada de los electores que votan por un candidato que califica a la vida de su competidora como “perra vida”, que se deja coger las gónadas, de quien sus simpatizantes en su campaña hace alusiones a los “huevos”, que insulta al presidente de Bolivia diciendo que le falta oxigeno en el cerebro por la altura (aclaración que hizo ante el “malentendido” de que lo dijo en referencia a todos los alto andinos). Esto teniendo en cuenta que en plena campaña bautizo a un perrito que recogió de la calle como “Perú”, claro está la “idea” no fue de él sino de sus numerosos adeptos (¿lavad de manos? Para todo un buen argumento. Lo que me asombra es la forma despectiva como usa la frase “perra vida” y la manera  tan cálida que se muestra en la foto con este perrito recogido de la calle. Todo un contraste. Cuando la oligarquía se vuelva lo suficientemente rica y poderosa, señalara al pueblo y solapadamente los animalizará, quizás les trate de perros y cuyes. Al perro muchos desalmados los maltratan con odio (haciéndoles ladrar a sus enemigos) y el temor (haciendo que se refugien en ellos ofreciéndoles protección y también maltrato). Insultar grosera y delincuencialmente al fujimorismo y refugiarse en el voto para PPK fue una buena maniobra antropológica. Respecto al cuy es una animalito que se usa para la tómbola, un conjunto de cajitas a quien el “dueño” inscribe los números o nombres, y después le asusta para que se meta en una de esas cajitas ya nombradas por él mismo. Si el cuy no entra a ningún agujero no hay juego. Pero siempre entra a uno. No te sorprendas si también se demoniza el voto en blanco. Por ello me pareció ofensivo que estos tipos refugiados en cuentas  de face anónimos y otros no anónimos “perreen” a los contrincantes y no respeten al voto viciado. Mucha gente aplaudió a PPK a pesar de esto. Nadie se pregunto por la parte desfavorable de PPK.
Lo que se viene ahora es la satanización del Congreso. Si Fujimori en los 90´tildo al congreso de estar lleno de “políticos tradicionales” y todos usaron esa frase sin saber que significaba. Después una vez satanizado el congreso, Fujmori procedió a cerrarlo y establecer la dictadura cívico-militar. Este nombre deriva de miembros de la oligarquía (los cívicos) en combinación con la cúpula militar-policial que  le firmo a Montesinos un “Acta de Sujeción” que desemboco en la violación de derechos humanos y enriquecimiento desmesurado de los capos la oligarquía peruana, vendiéndoles literalmente la más rentable parte del país. Muchos de estos nuevos ricos oligarcas participaron directa o indirectamente en las elecciones del 2016 denostando contra el régimen en el cual hicieron o aumentaron sus fortunas. El esquema  para manipular a este tipo de pueblo  era sencillo: Fujimori era honradez tecnología y trabajo. Es decir  el futuro, por eso uso la palabra tecnología que nunca vino (como nanotecnología, biotecnología y electrónica digital). Y en su contraste puso a los políticos tradicionales. Por tradicional aludía al pasado, lo viejo que ya no sirve. La gente siempre cae y aplaude.
El truco funciono, la gente aplaudió al fujimorismo y el cierre del congreso, ahora sus hijos o sobrinos de los ovacionadores de ayer  marchan en rabiosa denostación contra los que sus inmediatos ancestros generacionales aclamaron. Igual pasara ahora, los agitadores están en el ruedo y la gente también satanizará el congreso “Fujimontesinista” negando “democráticamente” la calidad del voto de más de la mitad de peruanos, autoerigiéndose en jueces calificadores del sufragio.
Lo que se viene es justo de lo que no se habla. Rebajar los costos a las grandes empresas dominadas por los consocios de PPK. Una medida es la reducción de los beneficios sociales. En pleno gobierno de PPK ocurrirá la crisis que golpea  medio mundo. La gente tendrá que sacrificarse por el bien del país, y aceptar una muy renovada ley pulpin, en paquetes. Sacrificaran sus derechos laborales, se dirá que es para los “nuevos” y que es “optativo” y que quien no lo acepte es un fujimontesinista que quiere sabotear al régimen, un discurso al mejor estilo totalitario. Ahora no se habla de las medidas laborales del virtual gobierno de PPK. Han cuidado de no mencionarlo, claro está el motivo. Es lo principal.
La manipulación será de lo más sencilla. Incentivar el odio de una grupo contra otro. Se crea algo bueno (democracia) frente a algo malo (dictadura). Cuando en realidad las dos opciones son parte de una dictadura económica creada por el mismo sistema. Los dueños del sistema necesitan legitimar su decisión y por eso por medio del odio y el miedo intenta conseguir la mayor cantidad de votos validos. Pues al final de lo se trata es de imputar la responsabilidad al pueblo, el cual no ha elegido candidatos, sólo escogido los ya elegidos por el sistema. La oligarquía de donde vienen la mayor cantidad de candidatos no quiere llevar la responsabilidad de los actos políticos de sus representantes, esa carga es para el pueblo, por ello se sataniza el voto invalido que impide poner alguien en el anda.
El odio y el temor combinados con esperanza será la materia prima de los nuevos psicosociales. Será sencillo. Se seguirán usando los deseos de cambio del pueblo. Se hará sentir a cada marchante antikeiko como un superhéroe, ya se sienten así. Sienten que como superhéroes se han enfrentado a las fuerzas del mal y han salido victoriosos, siendo los humanos triunfantes de un nuevo amanecer. La realidad es que han sido instrumentalizados, para alimentar el odio que será usado para legitimar el cierre del congreso. La oligarquía les ha puesto un bien tramado villano contra quien luchar y ellos han seguido el juego como las hordas de sus cúpulas izquierdosas, la cuales en su momento los abandonaran cuando estén bien empotrados en sus cargos públicos de favor para los cuales no están cerebralmente capacitados.
Lo que se viene es un probable cierre del congreso, es lo único que le detiene. Pues ante la presión popular tendrá que dar marcha atrás y negar un paquete de leyes anti laborales que le entregue el ejecutivo. PPK ya hablo anteriormente de reducir los derechos laborales bajo argumentos falaces. La gente aplaudirá que les quieten sus propias libertades, pues solo se dejara guiar por slogans “no lo deja trabajar” dirán, pero no pregunta cómo, en qué, para qué.  El odio y la emoción les harán impedir preguntarse el contenido de los paquetes legislativos, solo dirá que “está trabajando”, sin detenerse a verificar si ese trabajo les favorece a ellos como pueblo trabajador. No verán sus propios intereses. Solo satanizaran al congreso “fujimontesinista” descalificando hasta los actos que el congreso cometa a favor del pueblo (muchos sin querer y sin quererlo). Otra vez usando la dialéctica bueno-malo, el pueblo será engañado y vera las cosas al revés. Es de esperarse, las grandes masas  están alienadas, no ven las cosas y situaciones en función de si mismos. Sino del “otro”. Y nuevamente el ciclo de 1929, 1968, 1993 se volverá a repetir en el 2016-2018.



Lima 19 de junio de 2016

1 comentario:

Unknown dijo...

Completamente de acuerdo con usted en el tema que ambas opciones PPK y Fujimori representan los intereses de la oligarquía y transnacionales; que aquello de idealizar las marchas antikeiko es un engañamuchachos; y que el voto blanco y viciado así como el ausentismo electoral es respetable y llega a un 25% de ciudadanos que han expresado de cierta forma su rechazo contra ambos. Con el pretexto de la gobernabilidad frente al fujimorismo, el gobierno de PPK intentará y logrará pasar leyes que recorten derechos laborales y favorezcan la gran empresa; así como, que gran parte de los políticos de izquierda abanderados del antifujimorismo y defensores de los derechos civiles (unión civil, aborto voluntario y legalización de la droga) como panacea -ignorando que esos son temas secundarios frente a la cruda realidad de los más pobres del Perú- claudicarán a cambio de puestos de gobierno. Sin embargo, dudo que el fujimorismo, además de la pose "dura" para la tribunas, sea realmente una oposición, si sus intereses económicos son los mismos que los de PPK, así como que sus congresistas se arriesguen a perder sus puestos privilegiados dando motivos para el cierre del Congreso. Sin embargo, pese a todo ese panorama, no deja de resultar satisfactorio, creo yo, que el fujimorismo con todo lo que representó en la década del noventa, no haya logrado retomar el poder político; lo cual definitivamente no hace que la otra opción ganadora sea necesariamente mejor. No comparto la totalidad de sus planteamientos pero considero que su casi solitaria voz denunciando la oligarquía peruana desenmascarando a sus miembros y a sus servidores que pululan en toda la política peruana (izquierda, derecha y centro) es un importante aporte para entender mejor nuestra realidad nacional.