domingo, febrero 01, 2026

Un Presidente Adolescente Por: CARLOS PAREDES CARETAS/ ENERO 29, 2026

Un Presidente Adolescente

Por: CARLOS PAREDES  CARETAS/ ENERO 29, 2026  

José Enrique Jerí Oré: el séptimo presidente del convulso decenio (2016-2026)

Al séptimo presidente del convulso decenio (2016-2026) solo le bastaron cien días para decepcionarnos. José Enrique Jerí Oré, en apenas cuatro años, pasó de ser un desconocido pupilo de Patricia Li en Somos Perú a presidente de la república encargado. Sin que nadie lo eligiera para ejercer el cargo más importante del país. Es más, tampoco lo eligieron para ser congresista.

Providencialmente encontró una curul como accesitario del inhabilitado Martín Vizcarra, con quien hizo campaña en el 2021. Vizcarra era el número 1 en la lista por Lima Metropolitana de Somos Perú; Jerí, el número 3. En su condición de parlamentario accesitario, un buen día, después de haber sido elegido presidente del Congreso en la penúltima legislatura del mandato, amaneció en Palacio de Gobierno a los 38 años de edad. Es el primer presidente milenial. Pero, lamentablemente, no será el primero que tendrá que responder a procesos e investigaciones penales después de ser presidente.

Una carrera política a toda máquina

Solo en un sistema político sin instituciones, devaluado y sumido en una profunda crisis, como el peruano, se explica la meteórica carrera de alguien como Jerí. Los 11,654 votos preferenciales que obtuvo como candidato al Congreso no le alcanzaron para ser elegido. Pero la corrupción de Vizcarra lo hizo congresista.

El expresidente fue inhabilitado para todo cargo público por diez años antes del 26 de julio de 2021, el día que debía jurar como parlamentario con la más alta votación preferencial. En su lugar lo hizo un desconocido abogado de 35 años, alto como Vizcarra, pero con exactamente 154,346 votos preferenciales menos.

Una vez en la bancada de Somos Perú, Jerí fue ubicado en estratégicas comisiones ordinarias e investigadoras gracias a su madrina política Patricia Li, quien ofrecía los votos del partido que arrebató a los Andrade a cambio de tener una cuota específica en la repartija del poder.

Lo hizo con Pedro Castillo, a quien le pidió un ministerio a cambio de blindarlo de las mociones de vacancia. Continuó con Dina Boluarte, quien también les entregó su porción de poder en el Ejecutivo. Y lo hará con quien le ofrezca algo a cambio.

Con el madrinazgo de Li, en la legislatura 2023-2024, Jerí se hizo presidente de la estratégica Comisión de Presupuesto y Cuenta General de la República. Era tradición que la comisión, que parte y reparte la plata de todos, sea liderada por el oficialismo o la bancada del Gobierno. Pero, desde el 2016, las bancadas del Gobierno no existen o son escuálidas (PPK tuvo apenas 17 congresistas) o rápidamente se fracturan (Perú Libre empezó con 37 curules y ahora apenas conserva unas pocas).


El “Chifagate” y las primeras fricciones

El Chifagate provocó fricciones entre el presidente José Jerí, su madrina política Patricia Li y su primer ministro. Este último aludió públicamente a la poca experiencia de Jerí, mientras Alberto Otárola terció en la disputa.

La presidencia de Presupuesto: un botín político

Históricamente, la presidencia de la Comisión de Presupuesto y Cuenta General de la República ha recaído en manos de las primeras minorías (como Fuerza Popular en el gobierno de PPK) o en quien decida la componenda política del momento. La repartija del presupuesto público siempre ha sido motivo de decisiones clientelares, no exentas de corrupción, convirtiéndose en un botín ofrecido al mejor postor.

Precisamente, la primera denuncia pública contra Jerí como parlamentario estuvo vinculada a estas prácticas. La empresaria Ana Ríos, exhibiendo audios y mensajes de WhatsApp, denunció que la asesora de Jerí, Ana Zegarra —hoy congresista por Loreto tras la muerte de Hitler Saavedra—, le solicitó coimas de hasta S/ 150,000 bajo la modalidad de “colaboración voluntaria” para incluir una obra de riego en Cajamarca dentro de la Ley de Presupuesto. Zegarra negó los cargos, Jerí guardó silencio.

Se trata de una noticia en desarrollo que amenaza con revelar hasta 19 reuniones de Jerí con mecenas chinos, e incluso se especula sobre un audio con pedidos explícitos de dinero del actual jefe de Estado.

Escándalos y denuncias penales

La denuncia fue sepultada por el siguiente escándalo mediático. A fines de 2024, Jerí volvió a las primeras planas por una acusación de violación sexual contra una joven amiga de su asesor. Por su condición de congresista, la investigación pasó a la Fiscalía de la Nación.

El fiscal supremo Tomás Aladino Gálvez archivó la carpeta al no encontrarse restos de ADN de Jerí en el cuerpo ni en las prendas de la víctima. En la escena solo se halló un bividí suyo, insuficiente para incriminarlo. El supuesto violador, Marco Antonio Cardoza Hurtado, asesor y amigo cercano de Jerí, fugó a España y su paradero sigue desconocido.

Octubre de milagros: Jerí presidente del Congreso

Contra todo pronóstico, en octubre de 2025, José Jerí fue elegido presidente del Congreso en una mesa directiva compartida con Fuerza Popular, Perú Posible y los “niños” de Acción Popular.

Cuando inscribió su candidatura, la prensa recordó las denuncias acumuladas por el ahijado de Patricia Li. Era julio de 2025, y el débil gobierno de Dina Boluarte se tambaleaba, amenazado por la vacancia. En ese escenario, al presidente del Congreso se le consideraba un potencial sucesor de Boluarte.

Jerí volvió a superar los cuestionamientos, quizá porque los peruanos hemos normalizado la medianía, el cinismo y la corrupción. Solo así se explica cómo sentenciados por corrupción, como Martín o Mario Vizcarra, siguen teniendo algún nivel de aceptación popular.


Cuando se eligió a Jerí como titular del Parlamento, un vocero del llamado “pacto del gobierno” —las cuatro familias que cortan el jamón en el Perú: los Fujimori, los Acuña, los Luna y los Cerrón) aseguró que, si Boluarte era vacada, se iba a elegir a otro presidente del Congreso para que asuma la presidencia interina de la república. No fue así. Boluarte fue vacada en un procedimiento expreso sin que nadie volviera a cuestionar los antecedentes de Jerí. Así se convirtió en el tercer presidente del quinquenio en calidad de interino o de transición.

El “Bukele” peruano

Desde que se ciñó la banda presidencial, Jerí ha hecho todos los esfuerzos por imitar al presidente salvadoreño Nayib Bukele. No solo en su vestimenta —jean y camisa blanca arremangada—, sino en la puesta en escena:

  • Posando con reos vestidos de blanco sometidos a sus pies.
  • Supervisando personalmente requisas en penales de máxima seguridad en la madrugada.
  • Comunicándose directamente con la gente a través de redes sociales.

La estrategia le dio resultados inmediatos en las encuestas: a diferencia de Boluarte, que apenas alcanzaba el margen de error estadístico (+/- 3 %), Jerí logró cifras en azul que subieron hasta 56 % de aceptación promedio. Sus detractores decían que, comparado con Dina, cualquiera podía hacerlo mejor.

Durante los primeros tres meses de su gobierno, Jerí navegó en aguas tranquilas de popularidad, hasta que una visita encapuchado a un chifa de San Borja lo expuso en su verdadera esencia: diligente pupilo de Patricia Li.

El “Chifagate” y la sombra china



La trama reveló reuniones y conductas que los penalistas podrían tipificar como patrocinio ilegal, tráfico de influencias e incluso cohecho pasivo impropio. En otras palabras: corrupción.

El beneficiado era Zhihua Yang, conocido como “el tío Jhony”, junto a toda la red de empresas e intereses chinos en el Perú. No es un detalle menor: China es nuestro principal socio comercial, con fuerte presencia en minería, electricidad y comercio.


Todas las versiones del presidente

Como en una serie de Netflix, el Chifagate tuvo capítulos incontenibles gracias al periodismo de investigación. A cada nuevo descubrimiento, Jerí cambiaba de versión, dejando al descubierto sus mentiras.

Hasta ahora ha esgrimido tres versiones contradictorias de su visita encapuchado al chifa de su amigo “Jhony”:

  • Que fue a coordinar las celebraciones del Día de la Confraternidad Peruano-China.
  • Que el empresario Ji Wu Xiaodong, con arresto domiciliario por integrar la banda Los Hostiles de la Amazonía, “no hablaba bien español” (cuando es traductor oficial inscrito en Cancillería).
  • Que su presencia en Palacio fue casual, pese a que el Poder Judicial le había ordenado permanecer bajo prisión preventiva en su casa.

Se especula incluso sobre la existencia de una bomba audiovisual que registraría pedidos explícitos de dinero. Si saliera a la luz, Jerí pasaría a mejor vida política: un presidente joven, sin roce internacional y sin resultados concretos en gestión pública.

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